Divorciarse siendo inmigrante ¿Puedo hacerlo? -
Divorciarse siendo inmigrante

Divorciarse siendo inmigrante ¿Puedo hacerlo?

Muchas son las inquietudes que surgen al querer divorciarse siendo inmigrante, ¿Qué pasa con tus papeles? ¿Puede afectar mis derechos? ¿Debo irme de Estados Unidos? Para Caruzen Motors nuestra prioridad son los hispanos por ello checa este artículo que te puede interesar.

Afrontar un divorcio en cualquier etapa de la vida es una de las cosas más complicadas y más si esto puede traerte inconvenientes en tu estadía en Estados Unidos y defender tu derecho a estar en el país donde decidiste emprender tus sueños.

La ley establece que cuando un inmigrante y un ciudadano estadounidense residen en los Estados Unidos y tienen menos de 2 años de casados, el cónyuge inmigrante tiene un estatus de residente permanente condicional.

Divorcio antes de que el cónyuge inmigrante tenga la residencia permanente definitiva

Divorciarse siendo inmigrante es un proceso complejo y más si no se cuenta con una residencia permanente final porque podría ser deportado si no obtiene otras vías legales para extender su estadía en el país.

Sin embargo, hay excepciones:

  • Contrajo matrimonio de común acuerdo y se dio por terminado debido a una causa ajena al cónyuge inmigrante. esto lo debe determinar un tribunal con datos que reconozcan si la pareja vivió junta en la misma residencia como pareja, si tuvo hijos, o si adquirió propiedades de los dos implicados
  • tener una dificultad extrema si resulta deportado a su país de origen que pueda correr peligro su integridad física
  • Hubo maltrato físico o psicólogo por parte del cónyuge ciudadano estadounidense.

Divorcio después de que el cónyuge inmigrante tiene la residencia permanente definitiva

Otro caso que puede pasar al divorciarse siendo inmigrante es que afronte este proceso luego de tener la residencia, en esta situación no tendría que ser deportado pero puede que se demore un poco el proceso para ser ciudadano de los Estados Unidos, ya que se requieren 3 años de residencia permanente para que un inmigrante casado con un ciudadano estadounidense pueda llegar a serlo y cinco años si no está casado con un ciudadano.

El proceso de divorciarse siendo inmigrante no te impide seguir trabajando en los Estados Unidos siempre que tengas tus papeles al día.

Divorciarse siendo inmigrante con hijos y propiedades

Uno de los conflictos más comunes durante un divorcio es la custodia de los hijos. Es importante que ambos padres entiendan que el estatus migratorio del cónyuge que no es ciudadano estadounidense no es un factor influyente en las decisiones de la corte sobre un caso de custodia de menores quienes son los más afectados con la situación.

La corte toma las decisiones sobre la custodia de los hijos con base al principio bienestar del menor sin que y el estatus del progenitor inmigrante influya en la decisión.

En cuanto a los vienes y propiedades que tengan en común, el estatus del cónyuge inmigrante tampoco es factor para decidir sobre la división de la propiedad conyugal. Esta se dividirá de acuerdo con las leyes de su estado.

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